13 noviembre 2007

Estos japoneses ...

Son exagerados para todo. Cuando se pusieron a trabajar allá por la década de los 80 dominaron tantos mercados que parecía que se iban a hacer con el mundo.
Pero como no todo es bueno, el gobierno nipón se ha visto forzado a tomar cartas en un asunto un poco delicado. Como digo, son unos exagerados. Si antes tenían la fea costumbre de clavarse la katana si atentaban contra su honor, ahora por mucho menos pillan el cuchillo de cortar el shushi y llenan toda la habitación de sangre.
Y, como los suicidios en cualquier otro sitio sigue un patrón establecido. Parece que no se acostumbran al ritmo de vida occidental. Y los lunes las oficinas se convierten en una carnicería. Les sale una media de 90 suicidios diarios. Nada más y nada menos.
Visto lo visto, el gobierno ha creído necesario poner un teléfono de la esperanza para que los que se sientan depres suelten todo lo que llevan dentro. Mejor por la boca que por el estómago, pensarán. En la otra parte de la línea pondrán a personas que consiguieron pasar ese momento crucial de decir, mejor no me suicido. O, visto desde mi punto de vista, no se atrevieron en el último momento, porque para suicidarse también hay que tener un par.
En fin, mejor sería que les diesen más vacaciones que igual les ayuda más quitarse un poco de estrés. Un buen jamón, unas aceitunas, un buen vinico y un buen zapateao es lo que yo les daba.

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1 comentario:

  1. Dios, algo sabía yo de eso, pero vamos, que para llegar y poner un telefono de teleasistencia al suicidio... no lo veo! jajaja que buenos son estos Japos!

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