16 septiembre 2009

Águila gigante

La historia del ser humano y su mala relación con la naturaleza no es algo reciente. Hemos "ayudado" a la desaparición de especies completas varias veces a lo largo de nuestra corta historia. Desde los grandes bisontes europeos (ya nos falta poco para acabar con todos) pasando por los grandes felinos (en Europa solo nos queda uno y dando gracias).

Si pudimos hacerlo en todo un continente, grandes islas como Nueva Zelanda no iban a ser menos. Y con lo relacionada que se encuentra cada animal con los demás, la debacle de uno trae consecuencias en otras especies. Eso pasó hace tan solo 500 años con una especie de águila que hasta ahora se creía parte de un mito. Pero la extinción de estas magníficas aves no vino directamente por parte del hombre. Sí lo fue, sin embargo, la de su primordial fuente de alimento. Unas enormes aves llamadas Moa que alcanzaban hasta 3 metros de altura y pesaban unos 250 kilogramos.


Cuando los maoríes llegaron a estas islas buscaron un trozo de carne que llevarse a la boca. Y, como en un episodio de los Simpsons, cazaron y cazaron hasta no dejar ni una sola de ellas. El águila, al no tener qué llevarse a la boca, se llevó muy mala fama porque intentaba alimentarse como podía. Según las antiguas leyendas parece ser que no era conveniente dejar que los niños correteasen solos por ahí. Pero el resto de animales que sobrevivieron al Moa no fueron suficiente para ella. Y hace aproximadamente 500 años el último Águila de Haast murió.

Ahora se ha conseguido descubrir el parentesco de este animal con otras águilas cercanas. Y comprobar como la evolución rellena los distintos nichos ecológicos que va encontrando. Estos enormes animales (hasta 3 metros de ala a ala y hasta 18 kilos de peso) son primos no muy lejanos de un género llamado Hieraaetus. Estas son unas pequeñas águilas que pesaban sobre un kilogramo de peso. Cuando llegaron a esas islas (hace sobre 0,7 ó 1,8 millones de años) y al no encontrar ningún predador que aprovechase las abundantes reservas de carne de sus presas comenzó un camino evolutivo que lo llevo al mayor águila que ha surcado nunca los cielos.

13 comentarios:

  1. Muy interesante la historia de las águilas de enorme envergadura. No tenía ni idea.. de todos modos, los pueblos primitivos, no hay que olvidarlo, son respetuosos con el medio natural y practican la caza como forma de subsistencia, nada comparado al poder "del hombre blanco", de las multinacionales (esas sí que son RAPACES CON MAYÚSCULAS).
    Besos de buenos días

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  2. Los pueblos antiguos ... según que pueblos.

    ¿ Recuerdas la entrada sobre la agricultura sostenible que hice hace algún tiempo y de como llego a convertirse en lo que es hoy en día el medio oriente ?

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  3. Una entrada de la que no tenia la menor idea...y como no la especie humana ayudando lo suyo para que en este planeta acaben desapareciendo especies...No hubiera sido mejor haberlñes puesto un mc donal o algo asi? ay dios....Un abrazo churrin...

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  4. Pues la verdad yo conocía las águilas gigantes, pero pensé que eran seres mitológicos o inventados por Tolkien, pero mira está bien ver que realmente hayan existido. Gran post. Saludos Moisés.

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  5. Muy interesante tu post , como siempre.
    Un abrazo
    Maria

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  6. ¿Una especie de efecto mariposa? Ains... pero que listas que semos las personas humanas allí donde estemos...

    ¡Un abrazo!

    P.S.: Venga, anímate y súmate a "la causa". ;)

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  7. Fantástica entrada Moisés, la he disfrutado mucho :)

    una pena que desaparezca una especia y más si es a causa del efecto negativo del hombre.

    un besazo!

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  8. Alijodos, es que nuestra especie es la más chula. Todo para nosotros. No sabemos compartir. Y además tenemos un gran complejo de inferioridad. Queremos crecer y extendernos lo más que podamos. Como una plaga.

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  9. Pharpe lo que pasa es que estas eran un pelín más pequeñas que las que puso Tolkien en sus libros. Aunque no me gustaría tener que dar de comer a ninguna de las dos :)

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  10. Me alegra mucho que te haya gustado María.

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  11. Max los más listos. Que no te quepa duda.

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  12. Pues si Mary. Pero es lo que hacemos nosotros. Por donde pasamos dejamos huella. Y casi nunca positiva, desgraciadamente.

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  13. Hola Moises,

    estupenda entrada. A mi me ha recordado a otra extinción parecida, la del lobo de Alaska. Tanto por la caza directa de este para exhibir un ejemplar del lobo más grande que se cree ha existido, como por la desaparición de sus fuentes de alimento.

    Me recuerda a esta por lo icónico del lobo y el aura de grandiosidad literaria con el que veo a esa especie (y no soy el único). Pero lamentablemente, tantos especies se han extinguido directamente bajo la mano del hombre y su explotación, como indirectamente por la desaparición de su habitat o de parte de su cadena alimentaría.

    Saludos.

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